Marihuana

Las toxinas en el humo de la marihuana podrían ser perjudiciales para la salud

Fumar marihuana puede exponerte al mismo tipo de químicos tóxicos que se encuentran en el humo del tabaco, según un nuevo estudio.

Las personas que fumaban solo marihuana tenían niveles más altos en sangre y orina de varias toxinas relacionadas con el humo como naftalina, acrilamida y acrilonitrilo que aquellos no fumadores, según el estudio publicado este lunes en la revista EClinicalMedicine.

La naftalina está asociada con anemia y daño hepático y neurológico. La acrilamida y el acrilonitrilo, por su parte, se han vinculado con el cáncer y otros problemas de salud.

«El consumo de marihuana está en aumento en EE.UU., donde un número creciente de estados la legalizan con fines médicos y no médicos, incluidos cinco estados adicionales en las elecciones de 2020», dijo en un comunicado la autora principal, la Dra. Dana Gabuzda, investigadora en inmunología del cáncer y virología en el Instituto de Cáncer Dana-Farber en Boston.

«El aumento ha renovado las preocupaciones sobre los posibles efectos en la salud del humo de la marihuana, que se sabe que contiene algunos de los mismos productos de combustión tóxicos que se encuentran en el humo del tabaco», dijo Gabuzda.

Fumadores de tabaco

La nueva investigación presentó datos de tres estudios de 245 participantes VIH positivo y VIH negativo. Los investigadores dijeron que eligieron estudiar a personas con infección por VIH debido a la alta prevalencia de consumo de tabaco y marihuana que se encuentra comúnmente en esta población.

Se compararon las historias clínicas con muestras de sangre y orina de varios químicos producidos por la descomposición de la nicotina o la combustión del tabaco o la marihuana.

Los fumadores de tabaco y marihuana tenían niveles más altos de naftalina, acrilamida y acrilonitrilo que quienes solo fumaban marihuana. Los fumadores de tabaco también tenían niveles aumentados de una sustancia química llamada acroleína en la sangre y la orina. La acroleína contribuye a las enfermedades cardiovasculares en los fumadores de tabaco.

Los fumadores de marihuana, sin embargo, no tenían niveles más altos de acroleína en sus cuerpos.

«Este es el primer estudio que compara la exposición a la acroleína y otros químicos nocivos relacionados con el humo a lo largo del tiempo en personas que solo fuman marihuana y fumadores de tabaco, y que observa si esas exposiciones están relacionadas con enfermedades cardiovasculares», dijo Gabuzda.

La acroleína es un químico con un olor a quemado, dulce y penetrante creado por la quema de combustibles como gasolina o aceite. También por la quema de materia orgánica como el tabaco. El químico no se agrega a los cigarrillos: la acroleína es producida por la quema de azúcares presentes en el tabaco cuando se fuma.

La exposición a corto plazo a la acroleína puede causar irritación y congestión del tracto respiratorio superior. En niveles extremos, puede ser tóxica para los humanos después de exposición por inhalación, oral o dérmica, según la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA, por sus siglas en inglés).

Fumadores de marihuana

Si bien los fumadores de marihuana tenían cantidades más altas de naftalina, acrilamida y acrilonitrilo en sangre y orina que los no fumadores, se encontraron niveles aún más altos en las personas que fumaban tabaco. También entre quienes fumaban una combinación de marihuana y tabaco.

La acrilamida es una sustancia química que se utiliza para fabricar papel, plásticos y tintes. También se produce cuando las verduras, por ejemplo las patatas, se calientan a temperaturas altas. También es un componente del humo del tabaco.

«Las personas están sustancialmente más expuestas a la acrilamida del humo de tabaco que de los alimentos. Las personas que fuman tienen de tres a cinco veces más niveles de marcadores de exposición a la acrilamida en la sangre que los no fumadores», de acuerdo al Instituto Nacional del Cáncer.

Los efectos de la naftalina, la acrilamida y el acrilonitrilo

Según la Sociedad Estadounidense del Cáncer, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasifica a la acrilamida como «probable carcinógeno humano». El Programa Nacional de Toxicología de EE.UU. dice que «se prevé razonablemente que es carcinógeno humano», con base en estudios en animales.

El acrilonitrilo se usa comúnmente en la fabricación de plásticos y fibras. «Fumar cigarrillos puede ser una fuente importante de contaminación del aire interior con acrilonitrilo», según la Organización Mundial de la Salud.

Los síntomas de envenenamiento por acrilonitrilo incluyen «debilidad en las extremidades, respiración trabajosa e irregular, mareos y problemas de juicio, cianosis, náuseas, colapso y convulsiones», según la EPA. Y se ha informado de un «aumento significativo estadísticamente en la incidencia de cáncer de pulmón en varios estudios de trabajadores con exposición crónica».

La EPA clasifica el acrilonitrilo como un «probable carcinógeno humano».

La naftalina, que se usa en las bolitas de naftalina, puede causar «dolor de cabeza, náuseas, vómitos, diarrea, malestar, confusión, anemia, ictericia, convulsiones y coma», según la EPA.

Las concentraciones más altas de naftalina puertas adentro se producen en los hogares de fumadores de cigarrillos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Fuente: CNN

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